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Literatura cubana contemporánea

Poesía

Cuando la palabra es lumbre

¿Qué es el silencio, de qué sustancia / individual viene encubierto? / ¿Lo sabes tú que has conocido / los silencios del amor?

SILENCIOS URGENTES

¿Qué es el silencio, de qué sustancia
individual viene encubierto?
¿Lo sabes tú que has conocido
los silencios del amor?
¿O acaso, esos otros silencios
donde tantos gritos
se agazapan para no ser
oídos ni atrapados?
Tu silencio y el mío,
el de todos,
el de todos,
ovillado trenzado
en esta encrucijada de secretos,
premoniciones, dudas,

Trenzados en las calles
brazo a brazo
hasta diluir,
en el vasto espacio de la vida
el agua definitiva y plural
de otros silencios.

 

CUANDO LA PALABRA ES LUMBRE

Amor es una palabra que embriaga los sentidos
una palabra que predice galaxias incendiadas
o ciertamente un holocausto en el crepúsculo interior
de nuestros cuerpos. Un destello en el cáliz cenital
donde se desbordan roces, besos, las atroces mentiras
de los amantes noctámbulos y la embriaguez del sexo.
Pero la palabra amor es pura como la lluvia,
una palabra de claridades cristalinas.

Hay en las palabras un estuario de tiempo detenido.
Como una metáfora silente, un nardo sin jardín,
desmayado a orillas del sendero que jamás cruzaste,
una violenta amapola en reposo, el frenesí de un lirio.
Hay en las palabras un simulacro de pasiones,
caracolas depresivas, incluso caléndulas marchitas
a orillas de algún lago imperdonable o mítico.
La palabra puede ser un lazo para los suicidas, locos
temperamentales. Una daga con filo de mortaja
o simplemente una palabra y nada más que una palabra.

Del Amor vienen los Hijos que deja de ser palabra
para convertirse en lumbre de nuestros huesos.

Aguijón de fiebre letal en nuestra sangre.

Hijo es la palabra que se arraiga en nuestros sueños,
Se despeña por los desfiladeros de nuestra individualidad
de padres aferrados a las encrucijada del peligro.
Hijo es la palabra que salvará nuestra edad de los inviernos
podridos y la urgencia en la sintaxis crepuscular
de nuestra muerte.

 

Del poemario CATARSIS DEL TIEMPO [Inédito]

DIJE TU NOMBRE.

Fue. Sólo un susurro,
Quizás el tenue rasgar de la uña
sobre el mantel.
Casi inaudible.

Tal vez, ni la brisa azul de la tarde
sospechó las ondas sonoras
de mi voz.
Pero dije tu nombre
y eso bastó para el deslumbramiento
del paisaje, para la agonía
de algo crucial que pendía
como una estrella sobre
tu desnudez de viernes y domingo,
convirtiéndose en beso.
Aún hoy,
luego de subir y bajar
tantos peldaños a la vida,
digo tu nombre
y se encrespa el viento.

 

NOCTURNO CON LUNA Y NIEBLA

Hoy la noche tiene la luna gastada por la niebla.
El cielo llora una porción de tristeza
y el perro ladra su flacura
al borracho que pasa
con sus culebras y sapos.
Un niño llora por la teta de su madre
como hace tiempo otro niño
luchaba por su vida sobre el seno materno
y ya hombre moría a vida limpia
sobre otro seno y otro vientre.
No sé por qué la niebla devora
la luna ni adonde van perro
y borracho a esta hora en que mis chipojos
se preparan para fugarse
detrás de los recuerdos
sólo sé que tú sigues, como siempre,
lamiendo la costilla
con la que te hicieron
doble mía,
enemiga mía…

 

Del poemario SEPIA [Inédito]

ME MORDIO UNA RABIA

Desnuda me mira pidiéndome auxilio
en esas palabras que sus ojos lanzan
y yo tan adentro de mi propio exilio
mirando las sombras que a su lado danzan.

Suplican sus ojos un ramo de cosas
que asaltan al cuerpo de pies a cabeza
y yo que en mis manos, sólo traigo rosas
confundí la día con la noche espesa

Bebí sus pezones pidiendo mis besos
aquel vientre frío de sermón y rezos
aguardaba casto. Pero vi su ojos.

¡En el bajo vientre me mordió una rabia
como la candente arena de Arabia…!
Bebí de su elixir ¡sediento de antojos!

PARA LA VIOLETA DE MI VALLE
[Fotos en secuencias]

Fotos a Violeta del Valle en cinco secuencias
[Holguín, 1917 – Camagüey, 2002]

[SECUENCIA 1]

Aquí estoy, madre, del otro lado del camino,
sentado a su orilla, descalzo y sin camisa.
Me estoy inventando gaviotas
de vuelos más interesantes
que el de las palomas.
Pero no porque ya no estés.
Sucede que las palomas de tus ojos
ya no están en mi distancia
para desmitificar tus miradas
planetarias y verdes.
En su lugar no quiero sombras de lutos
ni paños plañideros o velas derretidas.
Solamente el vuelo de las gaviotas
en el cielo inmenso de este mundo
que se nos está haciendo tan pequeño.
Desbocado estoy en alma y pena
mas, dichoso de haberte conocido.
Contigo compartí el pan de cada día
amasado en la infinitud de la pobreza.
Hice mío el fondo de las cosas.
en las costas urdidas de otros mares
y en los amaneceres alucinantes del desierto.
En galeones, desandando otras dársenas,
pero siempre de tu mano, como aquella vez
en el parque central de Holguín,
niño en uniforme de grumete anónimo. Aquí estoy, madre, unido a ti,
andando por siempre junto a mis retos y fracasos,
Hablas conmigo en baja voz,
Aconsejas a este obstinado
que en su laberinto trata de encontrarse algún día
con el niño que se ovilla en tus brazos
como un náufrago exhausto.

 

PEDAZOS DE LA NOCHE

El condenado a muerte lanza sus dados a lo eterno. Todos aherrojados en la misma alquimia nocturnal. Todos en el mismo tablero de la vida. En la noche,
en su circuito sideral, cantan sus himnos los astros.
Una magnolia de tersa piel inflama los aromas en sus coordenadas y en toda su magnificencia. La noche se extiende a los límites de lo ilimitado.
Es allí donde el Hombre aquieta sus músculos, aduerme los apetitos más elementales, revierte sus miserias y temores.

En esa misma estancia el animal descansa de su carga y peina sus instintos.
Porque en la noche el amor es otra flor incalculablemente hermosa.
La mujer y el hombre se desnudan para hacerse uno.
En la noche, también el alacrán ataca.
Le sobrevive el miedo a la serpiente.

El poeta, mientras tanto, vive la noche, se regocija en ella,
le muerde sus fantásticos pétalos,
le ordeña los jugos con que alimenta sus vivencias.
¡Escribe!

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Sobre el autor

  • Ernesto R. del Valle

    . Camagüey, Cuba. . Creador del Decineto (Estructura poética neoclásica, fusión de la Décima y el Soneto). Ha publicado Miércoles de ceniza (relatos), Editorial Voces de Hoy, Miami. 2010; Alabanzas y alucinaciones (poesía), Editorial Glorieta. Miami. 2011; Emboscadas del sueño (poesía), Editorial Glorieta. Miami 2012; Amén de Mariposas (poesía), Editorial Glorieta. Miami. 2014.  En imprenta el poemario Razones del camaleón, Edit. Akerú, Rep. Dominicana. Miembro de Honor de la Sociedad Latinoamericana de Poetas [ASOLAPO ESPAÑA]. Corresponsal de ASOLAPO para Miami y Cuba. Se encuentra en la Antología Mundial Poetas del Siglo XXI. Tiene publicado varios poemarios en soporte de papel y digital. Fundador y director de la revista literaria virtual Guatiní. Ha sido traducido al Inglés, Francés, Gallego, Italiano y Húngaro. Reside en EUA