Narrativa

Discurso sobre el alma

Texto perteneciente al libro Extraños testimonios. Prosas ardientes y otros relatos góticos (Madrid, Huso, 2017), colección de cuentos y piezas narrativas de carácter convencional y experimental…

 

Para Tony y Sergio,
almas cómplices.

Voy a enumerar los mandamientos del alma:

  1. El alma existe.
  2. En su parte superior, el alma se asoma como un sol.
  3. Quien no crea en la existencia del alma, estará incurriendo en delito de lesa espiritualidad.
  4. Las puertas del alma no se cierran: prefieren permanecer alertas.
  5. El corazón del alma es una pirámide, y en su interior hay una cámara secreta cuya entrada no ha sido descubierta.
  6. El alma se esconde al doblar de cada esquina.
  7. En el centro del alma están sus tres estaciones: música, otoño y silencio.
  8. Escuché decir a una bruja: «Hijos míos, jamás pongan en venta su alma porque nunca se sabe, hasta que ya es demasiado tarde, si el presunto comprador es un ángel, un demonio o —lo que es peor— un enemigo».
  9. El alma tiene más olfato que visión.
  10. No hay nada más triste que un alma desalmada.
  11. El alma se forma a partir de un río interno que fluye a través del Sistema Humano. De ahí salen sus afluentes, mayores y menores, que a su vez se subdividen en ratas y aves del paraíso… pero esto ya se está pareciendo a una clase de Zoología. Así es que mejor cambiamos de tema.
  12. La bebida natural del alma es la noche.
  13. Un alma en fuga también puede estar encarcelada.
  14. Mi alma es mitad burguesa y mitad tercermundista: a menudo se debate entre el perfume francés y las telas orientales.
  15. En el fondo de toda alma siempre hay un animal asustado.
  16. El alma es un asunto realmente pornográfico: cualquier cosa puede entrar o salir de ella.
  17. Hay almas que no tienen pies ni cabeza.
  18. El alma tiene la siguiente composición química: un gran porcentaje de dolor, mucha credulidad, algo de dicha, y un montón de esperanza.
  19. La región oscura del alma es la que menos suele verse, pero resulta la más perceptible cuando alguien la toca.
  20. Hay almas grandes, medianas, pequeñas y muertas.
  21. Cuidar del alma es como tragar mazapán: algo dulce y tibio que resbala hasta el fondo de nosotros, y allí permanece.
  22. Donde dice: «Mi alma se muere de amor», debe decir: «Mi alma se muere de tu alma».
  23. El alma se parece al vino: nunca madura, más bien se añeja.
  24. Las epidemias que azotan el alma con mayor frecuencia son: el rencor, la envidia y el deseo de destrucción. Los antídotos más indicados: permanecer entre cuatro paredes, abrigarse con mucho silencio, y tomar el amor en dosis continuas.
  25. No hay que adelantarse a los acontecimientos. Con tanto hablar del alma, la nota cursi no tardará en llegar.
  26. Abrí un boquete en mi alma; entonces la fiera me arañó.
  27. Por lo general, el ateo no se lleva bien con su alma. Pero hay excepciones.
  28. El alma tiene cuatro ojos: el ojo derecho, el ojo izquierdo, el ojo miope y el ojo místico.
  29. El pecho del alma late como un globo verde a punto de estallar.
  30. El alma nunca está sola; siempre la acompaña su soledad.
  31. Cada vez que empiezo a imaginar mi muerte, triste y solitaria como un páramo escocés, mi alma me da un par de bofetadas y me pone frente a mi escritorio para la terapia cotidiana.
  32. También el alma tiene su alma.
  33. Si un alma se rompe, es mejor dejarla tranquila. Es imposible predecir qué ocurrirá cuando algo tan vivo se vuelve a componer.
  34. El alma no siente; se resiente.
  35. «Nunca volveré a ladrar», maulló mi alma. «Jamás resuelvo nada con eso y, para colmo, ya empiezan a ponerme mala cara». Entonces se echó en su rincón a ronronear con aire satisfecho, mientras afilaba sus zarpas disimuladamente.
  36. El alma no está capacitada para administrar justicia: le resulta imposible actuar con indiferencia.
  37. Las almitas rosadas y convencionales son las más comunes; por eso todo anda tan mal.
  38. Cuando el alma te sacude por los hombros en medio del sueño, llega la pesadilla.
  39. Sortilegio para someter el alma: doblar con cuidado la región del dolor.
  40. La verdad es la circuncisión del alma.
  41. Cada vez que intento cambiar de profesión, mi alma se hace la loca y habla sobre el estado del tiempo.
  42. Caprichos del alma: retozar en el frío y sacudirse los trozos de angustia que lleva siempre en los zapatos.
  43. El alma ajena produce indigestión; por eso no debe masticarse jamás.
  44. Las regiones del alma son las siguientes: los rincones helados, las goteras, los lirios que se mecen bajo las aspas de un molino, las inquisiciones y las protestas. Todas ellas son peligrosas, aunque por motivos muy distintos.
  45. El espanto puede quemar los bordes del alma. Por desgracia, este proceso es irreversible.
  46. El alma del animal es diferente de la humana: es menos animal.
  47. La locomoción del alma no es tan sencilla como podría pensarse. A veces se atasca en los menores resquicios.
  48. El alma no grita: susurra.
  49. Si uno descubre una gran pradera, seguramente el alma andará cerca.
  50. Razones para proteger mi alma: tiene mucho azul, se humedece por las noches y le gusta embarrarse de magia… Además, es mía.

 

Comprar libro: Extraños testimonios

Comentarios a: "Discurso sobre el alma"

1 Comentario

  1. jesus dice:

    Excelente, me encantó….

He leído y acepto las políticas de privacidad

(*)Requeridos

Sobre el autor

  • Daína Chaviano

    . La Habana, 1957. Narradora y poeta. Considerada por la crítica como una de las tres escritoras más importantes de la literatura fantástica y de ciencia ficción en lengua española, junto con Angélica Gorodischer (Argentina) y Elia Barceló (España). Mientras estudiaba en la Universidad de La Habana, ganó el Premio David de Ciencia Ficción por su libro Los mundos que amo (1980). Después de obtener la Licenciatura en Lengua y Literatura Inglesa, fundó y dirigió el primer taller literario de ciencia ficción en la isla. En 1991 se estableció en Estados Unidos, donde aún reside. Sus libros de poesía, cuento y novela, tanto para jóvenes como para adultos, le han valido numerosos galardones y reconocimientos, entre ellos, el Premio Anna Seghers (Academia de Artes de Berlín, Alemania, 1990), el Premio Azorín de Novela (España, 1998) y el Premio Nacional Malinalli para la Promoción de las Artes, los Derechos Humanos y la Divulgación Cultural (México, 2014), junto a otros más. También ha sido Invitada de Honor en congresos y ferias del libro en Estados Unidos, España, México y Puerto Rico. Entre sus títulos se destacan Los mundos que amo, Historias de hadas para adultos, País de dragones, Fábulas de una abuela extraterrestre, El abrevadero de los dinosaurios, El hombre, la hembra y el hambre, Casa de juegos, Gata encerrada, La isla de los amores infinitos y Extraños testimonios. Sus obras han sido traducidas a unos 30 idiomas. Sitio web: www.dainachaviano.com.