Mitos

Cuculcán

Miguel Ángel Asturias

Cuculcán, el último «cuento» de Leyendas de Guatemala, fue escrito como una obra de teatro. Fue añadido en la segunda edición del libro. Las tres escenas están separadas por cortinas de colores que indican el paso del tiempo; los colores de la cortina (amarillo, rojo y negro) y los cambios de escena siguen el movimiento del sol. Los personajes principales son: Guacamayo, un pájaro engañoso, de mil colores, Cuculcán, o Serpiente Emplumada, y Chinchinirín, el ayudante-guerrero de Cuculcán. Yai es una «mujer-flor» que va ser sacrificada. Buscando la forma de tomar el lugar de Cuculcán, Guacamayo hace un trato con Yai, pero Cuculcán logra salvarse…

Mitos nórdicos

Neil Gaiman

Violencia, traiciones, poder… Con una prosa hábil e ingeniosa, Gaiman analiza la naturaleza imperfecta y competitiva de los dioses, sus susceptibilidades, su habilidad para embaucar y dejarse embaucar por los demás y su tendencia a dejar que la pasión dirija sus acciones, las guerras por el sexo o el poder… y, en general, todo lo que los acerca claramente a los humanos mortales.

Gaiman, al igual que otros maestros contemporáneos contadores de historias como J. R. R. Tolkien y George R. R. Martin, ha crecido inspirándose en la fantasía nórdica y ahora decide poner sus ojos directamente en la fuente de estas historias para presentar un homenaje a los grandes relatos nórdicos.

Beowulf - Anónimo - Mitos

Beowulf

Anónimo

Conservado en un único manuscrito anglosajón conocido como «Cotton Vitellius A.XV», de la Biblioteca Británica, el poema «Beowulf» es una de las más tempranas obras en lengua inglesa y también una de sus más elevadas cumbres literarias. «Beowulf» es un poema de compleja elaboración en sus aspectos narrativos, con un magistral uso de la métrica y una intrincada combinación de diversas historias de diferente género, todo ello en un contexto cristiano, pero con evidentes ecos de un pasado pagano. «Beowulf» es esencialmente un poema épico que narra la heroica lucha de su protagonista homónimo, un príncipe escandinavo que representa los valores del guerrero germánico, contra varios seres monstruosos; no obstante, en el elaborado proceso narrativo también se insertan elementos propios de las elegías, las sagas y las leyendas. La traducción, basada directamente en el texto original anglosajón, adopta para el texto en español la forma métrica del dodecasílabo blanco, pues este tipo de verso permite conservar de manera bastante adecuada tanto la estructura del original, con sus dos hemistiquios separados por una cesura, como su ritmo tetramétrico característico.

La creación de Adán. Por Miguel Ángel

El puma de sombra

Ciro Alegría

Fue que nuestro padre Adán estaba en el Paraíso, llevando, como es sabido, la regalada vida. Toda fruta había: ya sea mangos, chirimoyas, naranjas, paltas o guayabas y cuanta fruta se ve por el mundo…

Luz iglesia

El miserere

Gustavo Adolfo Bécquer

Hace algunos meses que visitando la célebre abadía de Fitero y ocupándome en revolver algunos volúmenes en su abandonada biblioteca, descubrí en uno de sus rincones dos o tres cuadernos de música bastante antiguos, cubiertos de polvo y hasta comenzados a roer por los ratones…

Lago Atitlán, Guatemala. Foto por Mark Harpur en Unsplash

Ahora que me acuerdo

Miguel Ángel Asturias

Los Güegüechos de gracia José y Agustina, conocidos en el pueblo con los diminutivos de Don Chepe y la Niña Tina hacen la cuenta de mis años con granos de maíz, sumando de uno en uno de izquierda a derecha, como los antepasados los puntos que señalan los siglos en las piedras…

Werewolf, por S.Kalinin en Deviantart

Leyenda del Cadejo

Miguel Ángel Asturias

Madre Elvira de San Francisco, prelada del monasterio de Santa Catalina, sería con el tiempo la novicia que recortaba las hostias en el convento de la Concepción, doncella de loada hermosura y habla tan candorosa que la palabra parecía en sus labios flor de suavidad y de cariño…

Volcán. Foto por the weirdo en Unsplash

Leyenda del Volcán

Miguel Ángel Asturias

Seis hombres poblaron la Tierra de los Árboles: los tres que venían en el viento y los tres que venían en el agua, aunque no se veían más que tres. Tres estaban escondidos en el río y sólo les veían los que venían en el viento cuando bajaban del monte a beber agua…