Poesía de Chile
Poemas de Aldo Alcota
Aldo Alcota Castillo (Santiago de Chile, 1976) es uno de esos creadores cuya obra parece nacer en el cruce entre la pintura y la palabra. Pintor y poeta, su trayectoria se despliega como un territorio híbrido donde la imagen piensa y el verso respira color. En su trabajo conviven la intensidad visual del surrealismo y una sensibilidad poética que busca en lo telúrico, lo extraño y lo visionario una forma de habitar el mundo.
Nacido en Santiago de Chile, Alcota se formó inicialmente en el ámbito del periodismo en la Universidad Andrés Bello. Sin embargo, desde muy temprano su vocación se orientó hacia los márgenes fértiles de la creación artística. En 1996 fundó junto a los poetas Rodrigo Hernández Piceros, Rodrigo Verdugo y Roberto Yáñez la revista Derrame, publicación que pronto se transformó también en el nombre de un grupo surrealista chileno que reavivó, desde una nueva generación, la tradición imaginativa y rebelde de la poesía latinoamericana.
Un momento decisivo en su trayectoria llegó en 2007, durante una estancia de varios meses en París. Allí entró en contacto con el movimiento Phases, impulsado por el poeta y teórico francés Édouard Jaguer, y conoció a figuras emblemáticas del surrealismo como Jean Benoît y el pintor cubano Jorge Camacho. Esa experiencia consolidó su diálogo con la tradición surrealista internacional y reforzó una búsqueda artística que desde entonces se mueve entre la imaginación radical y el impulso experimental.
Ese mismo año se instaló en Valencia, ciudad en la que residiría durante casi una década. Allí fue alumno visitante en la Facultad de Bellas Artes de San Carlos de la Universidad Politécnica de Valencia y cursó un máster en gestión cultural. Su vínculo con la vida cultural valenciana se prolongó también a través de su trabajo en el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM), donde participó durante dos años en diversos proyectos vinculados al ámbito artístico.
En 2013 publicó su primer libro de poesía, Guayacán / Virgen Bacon, en la editorial española Ediciones Contrabando. El libro reveló una voz poética de imágenes intensas y asociaciones libres, donde lo vegetal, lo corporal y lo mítico se entrelazan con una imaginería cercana al sueño y a la alquimia. Ese mismo año comenzó a colaborar activamente con la revista de arte y literatura Canibaal, en la que ejerció como director de arte, columnista y corrector, participando en un espacio editorial abierto a la experimentación estética y al diálogo entre disciplinas.
Tras nueve años en Valencia, Alcota regresó en 2016 a Santiago de Chile. Desde entonces ha continuado desarrollando de manera paralela su obra pictórica y literaria, consolidando una presencia activa tanto en América Latina como en Europa. Su trabajo visual ha sido exhibido en espacios como el Pratt Institute de Brooklyn, la Galería Taller de Rokha en Chile, la Fundación Granell en Santiago de Compostela, Perve Galería en Lisboa, Espacio Valverde en Madrid o la Galería Imprevisual en Valencia.
En 2024 apareció su segundo libro de poesía, Telúrica, publicado por Ediciones Canibaal. El volumen —presentado en distintas ciudades españolas— profundiza en la dimensión mineral y visionaria de su escritura, confirmando una poética donde la tierra, el cuerpo y el inconsciente dialogan con una imaginería profundamente plástica.
Tanto en su pintura como en su poesía, Aldo Alcota se inscribe en una tradición que bebe del surrealismo, la patafísica, el espíritu irreverente del movimiento Dadá, la energía del grupo Pánico y las exploraciones del arte bruto. Su obra se mueve en ese territorio donde lo imaginario se vuelve materia y la materia, a su vez, se vuelve símbolo. Por ello, su figura ocupa hoy un lugar singular dentro del surrealismo chileno contemporáneo: un creador que entiende el arte como una forma de revelación, de riesgo y de permanente metamorfosis.
EL REGRESO DEL TOPO
A Fernando Arrabal
He desertado
como el Héroe Pánico
He cerrado mi boca
En el boulevard de las pantorrillas
Pirámides con acordeón
Cierra tu boca bello topo
Y descubre las dos palomas
Que escupen sobre la vértebra del
TEATRO
Desatando golpes escondidos
Desatando mareas de ninfas
Sobre las preguntas
Acaso esa pipa de luz
Contestará al aire veloz
O a las consultas de tu madre
O interpretará una danza con traje inhóspito
De polvo
Sobre castillos de oro
Se abre el pecho del hombrecito
El regreso impaciente
Volver a desertar castraría dibujos
El regreso del salvaje
L’Afrance
Cabellera pronosticando mariposas
Con sexo rayado sobre hoja de papel
Cierra tu boca y regresa
Elevación del crepúsculo
Al hechizo máximo del sol.
La habitación
Habitación persistencia del sonambulismo,
días cerrados y la palabra fantasma se descontrola
sudando en un invento, vestigio reptil.
Habitación sonambulismo,
leche negra para un caballo
pidiendo otro tango, guaracha
o un vals necrófilo, en Finlandia tal vez.
Habitación desplumada
creadora de un amor inquietante,
un pajarillo bisutería usurpa el ruido de las sillas,
nadie las mueve pero se mueven.
Un retoque de una brocha en la pared,
nadie lo hace pero lo hacen.
En el pasillo suena una máquina hiladora que no se ve.
La habitación guarda un silencio de ahorcado imaginario.
EFEMÉRIDE
El inquietante desfile
En los relieves histéricos
Con medallas sobre el pecho
Iluminado
Por un prefacio de violadas
Allí
El dandy se convierte
En mujer ideal
Única en afeites
Erectos
Sacrificados en el coliseo
En presencia del escritor autómata
Que con tradición relojera
Mantiene numerosas afinidades
Con el montaje de lo deseos.
NUIT
A Andrea Köhler
Busco tu olor
En las páginas de un libro
Traduzco noches
Traduzco voces lejanas
Traduzco ansiedades de aire
Permanezco recostado contando hormigas de vapor
El humo
El humo de tu olor
Me anima a descifrar colibríes en la página
Que me entregan una ruta
Voy sin saber donde se esconde tu olor
sumergido en el oído de un silencioso místico
Tu olor es un fino guante
Acariciando una piedra.
Tu olor se hace real
Cuando te imagino.
Es de noche
Tu olor muerde la fuente de leche
Y todo acaba en un solo punto
Ahí estamos
Observando nuestros cataclismos lunares
Diálogo de ternura felina
Recítame un verso
Que pueda musicalizar
Con los coleópteros de tus adivinanzas.
PELUQUERA SICILIANA
Estoy incómodo en la peluquería,
pienso en algo:
una letra occipital
cavernaría
centrífuga.
Un sudor incontrolable asusta a la peluquera.
De reojo veo su boca y me desespero,
gotas, gotas se deslizan en mi cabello
sudado como una rareza de feria.
Una tijera que no corta,
un barco de cobre en la nevera,
zumbido de iguana en una caja-nada,
levantarme del asiento y correr.
Pago sin decir nada,
me hablo a mí mismo y sigo sudando
como si estuviera esperando un perro de dos cabezas,
sacralizado como fetiche.
- David Leo García
- Emily Dickinson
- Juan Gregorio Regino
- Hernán Miranda Casanova
- Rupert Brooke
- Ramón María del Valle-Inclán
- Roque Dalton
- Roberto Fernández Retamar
- Langston Hughes
- Serge Gainsbourg
- Elder Silva
- Christian Peña
- Antonio Cisneros
- Clara Silva
- André Frénaud
- Jesse Lee Kercheval
- Olyntho María Simões
- Mercedes Escolano
- Fernán Silva Valdés
- Giselda Zani