Poetas

Poesía de Estados Unidos

Poemas de Dorothy Parker

Dorothy Parker fue una poeta, narradora y crítica literaria estadounidense que hizo del ingenio un arma estética y moral. Nacida en 1893 y formada en el nervio urbano de Nueva York, convirtió la ironía en una forma de conocimiento y el sarcasmo en una manera de estar en el mundo. Su escritura, afilada y luminosa, retrata como pocas el desencanto moderno, el amor mal correspondido, la soledad elegante y la fragilidad emocional detrás del ingenio.

Desde muy joven, Parker comprendió que la brevedad podía ser letal. Publicó poemas, cuentos y críticas en revistas clave como The New Yorker, Vanity Fair o Vogue, y se convirtió en una figura central del célebre Algonquin Round Table, ese laboratorio de inteligencia mordaz donde el humor era una forma de supervivencia intelectual. Allí forjó su reputación como una de las voces más brillantes y temidas de la literatura norteamericana del siglo XX.

Su poesía, reunida en libros como Enough Rope, Sunset Gun o Death and Taxes, parece ligera solo en la superficie. Bajo el ritmo ágil y el remate ingenioso late una visión profundamente trágica del amor, del deseo y de la condición femenina en una sociedad que premia la gracia pero castiga la lucidez. Parker escribió versos memorables que hoy funcionan como aforismos culturales, pero también como pequeñas tragedias comprimidas.

En la narrativa breve alcanzó quizá su forma más honda. Cuentos como Big Blonde, ganador del premio O. Henry, revelan una autora capaz de combinar humor, compasión y crueldad sin concesiones. Sus monólogos interiores, especialmente los femeninos, anticipan una sensibilidad psicológica moderna: voces que piensan demasiado, aman demasiado y esperan llamadas que no llegan.

Parker también fue una crítica literaria temible. Como “Constant Reader”, despachó reseñas que podían reducir un libro a cenizas en una sola línea. Su estilo crítico, irreverente y brillante, sigue siendo un modelo de cómo la inteligencia puede ser feroz sin perder elegancia.

En los años treinta se trasladó a Hollywood y trabajó como guionista con notable éxito, llegando a ser nominada en dos ocasiones al Óscar. Sin embargo, su compromiso político y su activismo en defensa de los derechos civiles la condujeron a la lista negra del macartismo, truncando su carrera cinematográfica. Esa herida profesional se sumó a una vida personal marcada por relaciones tormentosas, depresión y alcoholismo.

Aun así, Dorothy Parker nunca dejó de escribir ni de mirar el mundo con una lucidez implacable. Murió en 1967, dejando una obra que sigue viva por su precisión verbal, su ironía dolorosa y su capacidad para decir verdades incómodas con una sonrisa torcida. Más que una simple ingeniosa, Parker fue una moralista moderna: alguien que entendió que el humor puede ser una forma extrema de honestidad.

LA ROSA PERFECTA

Solo una rosa me envió desde que nos conocimos.
Supo elegir con mucha ternura el mensajero:
Corazón profundo, puro, con unas gotas de fragancia aún húmedas—
La rosa perfecta.

Así conocí el lenguaje de esa florcita que me decía:
Mis pétalos frágiles atesoran un corazón.
Este amor supo así encontrar su amuleto en
La rosa perfecta.

Me pregunto por qué nadie nunca me envió en cambio
La limusina perfecta. ¿Podrían decírmelo?
Ya sé… está mi suerte echada, y siempre he de recibir solo
La rosa perfecta.

INVENTARIO

Cuatro son las cosas que conozco y me hacen más sabia:
Pereza, pena, un amigo y un enemigo.

Cuatro son las cosas sin las cuales todo hubiera estado mejor:
amor, curiosidad, pecas, dudas.

Tres son las cosas que nunca lograré:
Envidia, profundidad y suficiente champagne.

Tres son las cosas que tendré hasta la muerte:
Risa y esperanza y un ojo en compota.

COINCIDENCIA DESAFORTUNADA

Desde el momento en que jures que sos suya,
Temblando de emoción, suspirando,
Y él jure que su pasión es
infinita, que está siempre encendida.
Mi querida, anotate esta:
Uno de los dos está mintiendo.

Alma profética

Dado que tu mirada es oblicua y abúlica,
Dado que tu pelo es suave al tacto,
Mi corazón vuelve a latir con fuerza.
¡Pero pobre de mí si pienso que esto me traerá algún rédito!
Comentario
La vida es un glorioso ciclo de canciones,
Una composición en verdad extemporánea,
Y el amor eso que nunca nos da preocupaciones,
Mientras que yo en verdad soy María de Rumania.

Diseño

Querido, dejame con mi solitaria almohada.
Andá querido, vos con tus tontas poses.
Aquel que haya jurado ser como un sauce llorón
No es otra cosa que un ridículo mormón.
Quién sos mi querido amigo, podrás consolarme no creo.
Mejor dejemos las palabras hermosas,
Los ecos tontinientes poco favorecen,
Ahora que mi corazón está roto.
Demasiado joven sos para consolarme,
Y tu sangre está dormida, lenta.
Si algo has de hacer, que sea sentarte a mi lado…
Y explicarme por qué he estado llorando.

EXCURSIÓN A LA ASONANCIA

He caminado por la arena nivelada
a lo largo de una extensión gris:
desde lo alto de las dunas al extremo del mar
salvo yo no hay ningún ser vivo.

He echado el pesado cerrojo
contra los golpecitos de la lluvia,
y he tiritado ante la chimenea, para ver cómo
pasan las horas oscuras.

La tormenta de medianoche, el litoral desolado:
viví a solas con ellos;
pero aquí, en el recodo de tu brazo,
está la soledad.