Poetas

Poetas de

Juan Navidad

Otros poetas

Poemas

Vamos, mujer…

Vamos, mujer,
dime que mi gusto
se perdió,
que soy mayor
desastre y que no tengo
porvenir, ni empleo bueno,
ni coche -sólo un triste
bonobús-, ni patria,
ni raíces, ni orgullo
ni ropa, ni dinero
ni ambición. Dilo.
Ese soy yo.

A mí la vida me lleva…

A mí la vida
me lleva
y no me gusta.

Estar eternamente anclado
al horizonte
bajo el canto tórrido
de sirenas tartamudas.

Lápidas que me marcan
cuelgan de mis dedos,
y me asustan
sin motivos obvios,
el sino me arranca los latidos
que a veces creí
que no eran míos.

Pero ven.
Atrápame con brazos
estos hombros quebradizos,
hartos de arriba y abajo
como jinetes desbocados.
De un caballo de brújula imposible.

En la noche abarco…

En la noche
abarco con mis brazos
esa cama incompleta.
Siniestra, falta de luz,
me humilla la ventana.

Ya no tengo nuevos complejos,
nuevos sinos anodinos;
sólo espacio en un mundo
que me ha concedido
cansancio y simetría
con un sol que ya no arrastra.

Me siento
tan desarraigado
que noto mis recuerdos
olvidando;
sé que tengo un cuerpo
tiritando
y, si fuerzas,
no sonrío
ni a mi espejo.

Tus cabellos se debaten…

Tus cabellos se debaten
en lucha fatal con el viento.
Yo los podo si admirarlos
puedo sin cogerlos.

Participas, asimismo,
de la verticalidad desordenada
de mis pelos.
Todo ello nos hace ver el mundo
como nuestro.

Cuando tu pelo sea largo, largo
y el mío longevo,
derrotarán con anhelo
a ese viento que arrebata
nuestro aliento.