Poetas

Poesía de Argentina

Poemas de Roberto Jorge Santoro

Roberto Jorge Santoro (Buenos Aires, Argentina, 17 de abril de 1939 – detenido-desaparecido en la misma ciudad, 1° de junio de 1977) fue un poeta argentino, quien utilizaría a Buenos Aires como centro de su decir poético.

Verbo irregular

yo amo
tu escribes
él sueña
nosotros vivimos
vosotros cantáis
ellos matan.

Cárcel del Pueblo

ciudadano de la clase 39
factor rh negativo
comunica a la división de investigaciones
policiales antidemocráticas
haber descubierto una cárcel del pueblo
está ubicada cerca de mi casa
es la villa miseria
a la que da su espalda
la manufacturera algodonera argentina
sociedad anónima.

Lluvia en la Villa

afuera
el agua cae
de arriba para abajo
adentro
el agua sube
de abajo para arriba

Correspondencia

a una calle de barro
corresponde una casa de lata?

Las cosas claras, 1973.

Que venga la vida y me golpee
de nada vale cerrar los ojos

un hombre dormido
es un dolor que descansa

***

Uno de mis errores
fue creer que todos éramos hermanos

y ahora
no se le puede cambiar el horizonte a la nostalgia
hay que olvidarse de las viejas sonrisas
y andar con el dolor a cuestas
para que sirva definitivamente

Recurso de amparo

con eso de la bomba atómica
y el payaso de la paz que hace morir de risa
se tapó el carburador del aire

asómense a mi barrio
mientras los deshollinadores trabajan en la chimenea de la democracia
la ternura se emborracha en las cantinas
y no le pagan la jubilación a la esperanza

yo no pido volver
pero con tanto encarpetar los pantalones cortos
murió de un infarto el barrilete
y al amor le han disparado un tiro en la cabeza.

Desafío

la lluvia
apoya su jaula en el aire dispara sus ojos
vuela

yo tomo una palabra
le cambio la camiseta
la visto de Santoro
la doy vuelta

pero ¿quién le toca el culo
a la muerte?
¿quién le moja la oreja?

Barrio sur

un pan duro detrás de los balcones
la humedad de la muerte viviendo entre
las patas de algún perro
y vos vieja mendiga apoyando tu corazón
en la arpillera
vaya a saber qué provecho le sacás a la basura
mientras el ángel de los frisos se cansa
para siempre de su gloria
y yo camino
lluvioso
por las calles de San Telmo.

El billar

dejando sus antojos
se queda
quedando en una grapa
su café con saludo de billar
con golpe de reojo
un massé
un tango
fantasía de los pocos
que se fue
que no hay más le dijeron
le dejaron un largo te acordás
se queda
se traba
se trabaja
aquí paraba gardel
se deja como queja su clavel
su chaleco final
con tango de taco en reculier
pasando se queda
dejando sin hablar
quién entiende a la muerte?
su loca carambola cierra el bar