Bayamo

Sobre Yunier Riquenes y sus Claustrofobias benignas

Rafael Grillo

Era 2001 y el mes de abril, o de septiembre, hasta puede que enero. No es posible fijar estaciones en el Oriente de la isla. Un golpe de calor a la salida del aeropuerto refrigerado, me doblegó los deseos de descubrir Bayamo a pie y la recorrí a bordo de un coche de caballos, canturreando la música de Tiburón Morales y su Son 14.