Novelas belgas

El león de las cavernas, una novela de J.H. Rosny

El león de las cavernas

J.H. Rosny

El león de las cavernas, de J. H. Rosny, es una obra de profunda imaginación que combina aventura prehistórica, reflexión sobre la evolución humana y una narrativa cargada de tensión, emoción y descubrimiento. Esta novela, continuación directa de La guerra del fuego, sigue los pasos de Ahón, hijo del mítico Naóh, en un nuevo viaje hacia lo desconocido, donde la lucha por la supervivencia vuelve a estar marcada por la fuerza bruta, el ingenio y los lazos primitivos de la tribu. Ahón, joven y valiente heredero de una sabiduría ancestral, emprende una expedición junto a Zahúr, último sobreviviente de la raza de los Sin-Hombros. La historia los lleva a la misteriosa Región de las Cavernas, territorio salvaje y sin mapas, poblado por criaturas y pueblos que encarnan lo más temible y lo más extraño del amanecer de la humanidad. El relato se desliza entre la épica y el terror cuando aparecen los Kzams, tribu de caníbales degenerados, y los Lemúridos, con su cultura primitiva y hostil. Sin embargo, el verdadero…

La guerra del fuego

J.H. Rosny

Hace más de cien mil años, la tribu de los Oulhamr huye, vencida, detrás de su jefe. Han perdido el fuego, están a merced del frio y de la noche. Dos guerreros intentan reanimar ese fuego perdido: Naoh, hijo de Leopardo, el más grande y más ágil y Aghoo, hijo de Uro, el bruto más velludo de los Oulhamr. Para reconquistar el fuego los guerreros tendrán que vérselas con el oso gris, el león gigante, la tigresa, los devoradores de hombres, los mamuts, los enanos rojos, los hombres sin hombros, los hombres de pelo azul y el oso de las cavernas. Es Naoh secundado por sus fieles compañeros, Gaw y Nam quien lo consigue después de numerosas aventuras. Naoh es retratado como el primer espíritu prehistórico en barruntar que la bondad puede ser más favorable que la crueldad, en él se resumen años y años de prehistoria; él es la muestra de la evolución de la humanidad, lenta, oscura, incomprensiblemente, pero con seguridad, con aplomo, por esta fuerza imperecedera que…