Vicario de Cristo

Almuerzo de trabajo

Eduardo del Llano

"El Papa hizo una seña consistente en levantar un dedo como si quisiera saber en qué dirección soplaba el viento. Aunque no miraba a nadie en particular, entró un camarero con un carrito. Eficiente y silencioso, distribuyó una botella de agua por cabeza."

Fábula de la Biblioteca, el Papa y la papa

Rafael Grillo

Desperté. Abrí los ojos y vi. Lo que mis ojos vieron fue simultáneo; lo que transcribiré es sucesivo, porque el lenguaje lo es. Vi los libros apilados sobre mi mesa de noche. Vi los últimos días del preceptor de Alejandro Magno contados por Alfredo Marcos en la novela El testamento de Aristóteles; vi el futuro que ven los cuentistas cubanos de ciencia ficción reunidos en Tiempo Cero