Teresa Wilms Montt

Teresa Wilms Montt. Fue una escritora chilena de principios del siglo XX, considerada una precursora del feminismo y el anarquismo. Su vida fue una aventura llena de rebeldía, pasión y tragedia.

Nació en Viña del Mar el 8 de septiembre de 1893, en el seno de una familia aristocrática y conservadora. Desde niña mostró su talento para las letras y los idiomas, así como su inconformismo con las normas sociales de su época.

A los 17 años se casó con Gustavo Balmaceda Valdés, un funcionario público con quien tuvo dos hijas, Elisa y Sylvia. Sin embargo, su matrimonio fue un infierno debido a los celos y el alcoholismo de su esposo, que la maltrataba física y psicológicamente.

En 1912 se trasladó con su familia a Iquique, donde entró en contacto con el movimiento sindical y feminista, y publicó sus primeros poemas en periódicos locales. Allí también conoció a varios escritores, entre ellos Víctor Domingo Silva, con quien inició una relación amorosa que escandalizó a la sociedad.

En 1915, su esposo la internó por la fuerza en un convento de monjas en La Serena, acusándola de adulterio e intentando quitarle la custodia de sus hijas. Teresa sufrió un profundo aislamiento y depresión en el claustro, donde escribió su Diario íntimo, una obra confesional y desgarradora.

Gracias a la ayuda de su amigo Vicente Huidobro, logró escapar del convento y huir a Buenos Aires, donde se integró al círculo literario de la ciudad. Allí publicó sus primeros libros: Inquietudes sentimentales (1917), Los tres cantos (1917) y Anuarí (1918).

En 1918 viajó a Nueva York con la intención de ser enfermera voluntaria en la Primera Guerra Mundial, pero fue detenida y deportada por sospechas de espionaje alemán. Luego se instaló en Madrid, donde conoció a importantes figuras de las letras hispanas, como Ramón Gómez de la Serna, Enrique Gómez Carrillo y Ramón María del Valle-Inclán.

En España publicó sus obras más maduras: Cuentos para los que duermen con media almohada (1919), Lo que no se ha dicho (1920) y En la quietud del mármol (1921). Su estilo se caracterizó por una mezcla de lirismo, ironía y crítica social, con influencias del creacionismo y el modernismo.

Su vida estuvo marcada por el sufrimiento, la soledad y el exilio. Nunca pudo volver a ver a sus hijas ni a su país natal. Tampoco encontró la felicidad en sus numerosos amores, que terminaron en decepciones o abandonos.

El 24 de diciembre de 1921 se suicidó en París, ingiriendo una sobredosis de Veronal. Tenía solo 28 años. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio Père-Lachaise. Su obra quedó olvidada por décadas, hasta que fue rescatada por estudiosos e investigadores que reconocieron su valor literario e histórico.