¡Adiós, libros míos!

¡Adiós, libros míos! - Kenzaburō Ōe

Resumen del libro: "¡Adiós, libros míos!" de

Kogito Choko, álter ego de Kenzaburo Oé, es un escritor de reputación mundial que, ya anciano, ha sido herido de gravedad en una manifestación. Durante su convalecencia en el hospital se reencuentra con su amigo de la infancia Shigeru Tsubaki, un conocido arquitecto recién jubilado con quien Kogito perdió el contacto hace años. Junto a su viejo compañero, Kogito repasa etapas importantes de su vida: su infancia en el bosque, sus primeros escritos o la enemistad con Yukio Mishima. Desasosegados ante el recuerdo de tantos amigos ya fallecidos, la extravagante pareja busca una luz de esperanza en compañía de la poesía de T. S. Eliot.

Libro Impreso EPUB

Prólogo. Mira, están de vuelta

1

Internado en el hospital por una grave lesión originada, dicho sea de paso, en una violenta manifestación, a su avanzada edad Kogito Choko solía desconcertarse ante los visitantes inesperados que entraban en su habitación privada, en tal grado que le habría gustado instalar por su cuenta una especie de parapeto debajo de la cama a manera de refugio. Sin embargo, la aparición de Shigeru Tsubaki le había causado una impresión muy distinta. A Tsubaki no lo veía desde hacía mucho tiempo, y a pesar de los sucesivos anuncios que precedieron su visita, no había pensado que fuera tan pronto. Dejando de lado el recuerdo de los muchos disgustos que el visitante le había causado en el pasado, Kogito se alegró al verlo después de tantos años de alejamiento.

—Al recordar ahora la extraña frase con que comienza una de tus primeras novelas, me parece que en ella está contenida, como en una profecía, la clave del enfrentamiento, en todos los sentidos, que tú y yo habríamos de tener en el futuro —dijo Shigeru, combinando su acento extranjero con un estilo arcaico de japonés.

—¿Cómo llevas la novela? Después de sufrir esta lesión en la cabeza, me siento inseguro acerca de mis propios recuerdos, aun cuando físicamente estoy bastante recuperado…

—Me lo imaginaba. Por eso pasé primero por tu casa de Seijo para conversar con Chikashi, y Makita me dio la edición de bolsillo de la novela.

Shigeru sacó el ejemplar de su elegante y sobrio gabán, y recitó el primer párrafo, que seguramente había estado repasando durante el viaje en metro:

Kenzaburo Oé. Fue un escritor japonés nacido en 1935 en la isla de Shikoku. Es uno de los autores más influyentes de la literatura japonesa contemporánea y ha sido galardonado con numerosos premios literarios, incluyendo el Premio Nobel de Literatura en 1994.

Ōe estudió literatura francesa en la Universidad de Tokio y comenzó su carrera literaria en la década de 1950 con la publicación de sus primeras obras, que reflejaban su preocupación por los problemas políticos y sociales de Japón. Sin embargo, su obra más conocida es "Una cuestión personal", publicada en 1964, que trata sobre el conflicto interior de un joven padre que tiene un hijo discapacitado.

La obra de Ōe se ha centrado en temas como la alienación, la identidad cultural y el trauma de la Segunda Guerra Mundial. Ha sido un crítico vocal de la política y la cultura japonesa y ha abogado por una mayor apertura y diálogo en la sociedad japonesa.

Ōe ha recibido numerosos premios por su trabajo literario, incluyendo el Premio Akutagawa y el Premio Tanizaki. En 1994, se convirtió en el segundo escritor japonés en recibir el Premio Nobel de Literatura. Su legado literario ha sido reconocido no solo en Japón, sino en todo el mundo, y su trabajo continúa siendo una influencia en la literatura contemporánea.

Kenzaburō Ōe falleció en Tokio, Japón, a la edad de 88 años. Ōe fue uno de los escritores más influyentes de la literatura japonesa contemporánea, y su legado literario abarcó temas como la alienación, la identidad cultural y el trauma de la Segunda Guerra Mundial. Fue galardonado con numerosos premios literarios, incluido el Premio Nobel de Literatura en 1994, y su trabajo continúa siendo una influencia en la literatura contemporánea. Su compromiso con la justicia social y la libertad de expresión lo convierte en una figura icónica no solo en la literatura, sino también en la sociedad japonesa en general. La muerte de Kenzaburō Ōe es una gran pérdida para la literatura japonesa y para la comunidad literaria en todo el mundo.