Dramas ingleses

La respuesta es no, una novela de Wilkie Collins

La respuesta es no

Wilkie Collins

Con su habitual maestría Wilkie Collins vuelve a mantener en vilo la atención del lector de principio a fin en esta novela donde nada es lo que parece. La narración arranca presentándonos a la encantadora Emily, una muchacha huérfana cuyo padre murió cuatro años atrás de forma repentina mientras ella se hallaba lejos de su hogar. Emily acaba de terminar su formación en la escuela de la señora Ladd y está a punto de entrar a trabajar como secretaria para un anciano estudioso que investiga antiguos jeroglíficos. A partir de ahí se desencadenan los acontecimientos, en un vértigo que recuerda las mejores páginas de La dama de blanco y La piedra lunar. Emily comienza a percatarse de que todo el mundo parece ocultarle algo: su tía agonizante, la misteriosa profesora que la visita justo la última noche que pasará en el colegio y que luego desaparece repentinamente, la fiel criada de su tía, cuyo comportamiento resulta de lo más extraño… La existencia de un secreto planea sobre Emily, quien se verá poco a poco envuelta en un torbellino de misterios cada vez más inquietantes hasta llegar a una revelación fatal. Mirabel, secretamente enamorado de Emily, se mostrará dispuesto a hacer lo que sea con tal de ayudarla. Pero él también encierra un secreto, el más inquietante de todos…

Otelo, el moro de Venecia, una obra de teatro de William Shakespeare

Otelo, el moro de Venecia

William Shakespeare

La historia original del moro de Venecia, de Gianbattista Giraldi Cinthio (1565), sirvió a William Shakespeare para crear Otelo, la única de sus grandes tragedias basada en una obra de ficción. Contraviniendo la imagen isabelina del moro, Shakespeare invierte los papeles de los protagonistas y otorga al moro Otelo el carácter de hombre noble y aristocrático, mientras que reserva para el italiano Yago la perversidad y la hipocresía, desarrollando en él uno de los estudios más profundos del mal. Otelo se presenta como la tragedia de la incomprensión, en la que luchan el amor puro, la pasión, el orgullo, los celos, la venganza…, y en la que al final, el protagonista, como un auténtico héroe trágico, consciente de su degradación y de su pérdida, escribe su propio epitafio, con la angustia del héroe destrozado. Si dijéramos que Otelo es la pasión, Yago la intriga, la envidia, y Desdémona la inocencia, el amor sencillo, diríamos verdad, pero omitiríamos lo que Shakespeare quiso transmitirnos: toda una filosofía del bien, del amor y del odio. Otelo es una terrible y estremecedora figura, cara y cruz de la vida. Otelo no es, simplistamente, una obra de teatro sobre la indefensa Desdémona que cae ante la crueldad de su esposo o sobre la traición de Yago. Es, en esencia, una obra sobre la fascinación: fascinación en el amor, fascinación y celos, fascinación y muerte. Los personajes centrales se ven atrapados en el aterrorizante círculo de sus propias acciones y quizás, de su propio deseo.

Hamburg. Foto por Jan Romero en Unsplash

Una anomalía temporal

Jhumpa Lahiri

El aviso les informó de que la medida era temporal: durante cinco días les cortarían la electricidad por espacio de una hora, a partir de las ocho de la noche…

Nostromo, una novela de Joseph Conrad

Nostromo

Joseph Conrad

La república de Costaguana, en la tenaza entre las sombras de su Sierra y las profundidades de su Golfo Plácido, es el teatro de un mundo que hierve de realidad en sus torbellinos de revolución y contrarrevolución, de intereses materiales y emocionales, de tensiones entre las aspiraciones y los logros. Es novela política y de aventuras, y más que eso. El timonel y las tinieblas son dos presencias constantes en la obra de Conrad; y, en Nostromo, alrededor del tesoro oculto se estructura un compromiso entre el orden y caos, internos en la acción aventurera que vertebra la narración, la vigorosa humanidad de Nostromo, que poseedor de «la propia fuerza del pueblo», «gobierna desde dentro» del pueblo, y desde dentro del hombre mismo. Muchos consideran Nostromo la más grande de las novelas de Conrad; y es, la que ofrece la más variada riqueza de personajes y situaciones memorables, tramados en una nítida acción de conjunto.

La tempestad, una obra de teatro de William Shakespeare

La tempestad

William Shakespeare

Última obra teatral escrita en solitario por William Shakespeare. «La tempestad» pertenece a la serie de piezas de este autor que funden el ámbito de lo real con lo mágico y lo maravilloso. La trama gira en torno a Próspero -duque y mago, quien, traicionado y depuesto, tiene que exiliarse, con su hija Miranda, en una isla desierta en la que pasará doce años- y su relación con el genio Ariel y el bestial Calibán, personajes todos que se cuentan entre las grandes creaciones del dramaturgo…

Historia de dos ciudades, una novela de Charles Dickens

Historia de dos ciudades

Charles Dickens

El Londres pacífico pero grotesco del rey Jorge III y el París clamoroso y ensangrentado de la Revolución Francesa son las dos ciudades sobre cuyo fondo se escribe esta inolvidable historia de intriga apasionante. Violentas escenas de masas, estallidos de hambre y venganza, espías y conspiradores, héroes fracasados y héroes a su pesar se mezclan en una trama artística y perfecta, llena de sorpresas y magistralmente elaborada por un Dickens en uno de sus mejores momentos creativos.

La casa del páramo

Elizabeth Gaskell

La casa del páramo fue publicada como «cuento de Navidad» a finales de 1850 y, respetuosa con el género, Elizabeth Gaskell compuso una hermosa historia de amor campestre, con un cuadro potente de virtudes y vicios y una apelación al sentimiento de buena voluntad. Maggie Browne, su heroína, vive con una madre indiferente y un hermano ambicioso que la considera una jovencita «enjaulada en el campo, rodeada siempre de la misma gente». Después de luchar por superar las diferencias sociales que la separan de su amor –el heredero de un terrateniente–, se verá empujada a un supremo sacrificio para salvar a su propia e ingrata familia. narradora de estas páginas… y se propone, con fortuna, entrar allí donde las apariencias y presuposiciones desvelan sus conflictos y sus secretos.

La tienda de antigüedades

Charles Dickens

La pequeña Nell Trent es huérfana y vive con su abuelo en la tienda de antigüedades que éste regenta. Marcados por la pobreza, ambos intentan salir adelante… hasta que el abuelo recurre al malvado prestamista Daniel Quilp, un enano deforme y jorobado. A partir del momento en que Quilp entra en escena, Nell y su abuelo emprenden un viaje a través de Inglaterra. Recorren pueblecitos, ciudades ennegrecidas por el hollín, lugares llenos de miseria. Y en su peregrinaje, en la más pura tradición cervantina, alternan con una variopinta galería de personajes: feriantes, carboneros que leen el fuego, maestros, domadores de perros, dueñas de museos ambulantes, dandis con un sentimiento trágico de la vida y ponis obstinados. Publicada por entregas entre 1840 y 1841, «La tienda de antigüedades» es una de las obras de Dickens más desconocidas en en países de habla hispana y, pese a ello, de las que más fama dieron al autor. Tras la publicación del último capítulo, los lectores estadounidenses irrumpieron en los muelles de Nueva York para pedir noticias acerca del final a los marineros que volvían de Inglaterra.

Hamlet

William Shakespeare

Hamlet, hijo del difunto rey de Dinamarca, se siente melancólico y abatido por las cosas del mundo. Su madre se ha casado con Claudio (el hermano de su padre), el nuevo rey, y Hamlet deambula por el palacio lleno de sospechas y dudas. Dos meses después de la muerte de su padre, Hamlet es visitado por el fantasma de su padre y le informa que ha sido asesinado por Claudio para llegar a ser rey y casarse con su madre. A Hamlet le corresponde la venganza del asesinato, pero se angustia entre la acción y la duda y busca excusas para posponer la venganza. Se finge loco para que la gente no sospeche de lo que trama en secreto. Polonio, el chambelán de la corte, cree que la locura de Hamlet se debe a la prohibición de que cortejase a su hija Ofelia.

Azar

Joseph Conrad

Si bien en cierto modo, como ha señalado uno de los más importantes biógrafos de JOSEPH CONRAD, dentro de la obra de éste AZAR (1913) resulta un caso atípico por contar con una heroína romántica y sentimental redimida finalmente por el amor y por tener un final feliz, la novela, primera obra del autor de origen polaco que obtuvo en su época el reconocimiento del gran público, insiste, no obstante, en uno de sus temas recurrentes, como es el del aislamiento emocional. Por medio de la técnica del relato dentro del relato y a lo largo de una extensa conversación que mantienen esencialmente el capitán Marlow alter ego del autor, protagonista de «El corazón de las tinieblas» y «Juventud» y el segundo de a bordo del Ferndale, el joven Powell, narrador propiamente dicho de la historia, conocemos los avatares y padecimientos de Flora de Barral, la hija de un financiero especulador y desaprensivo. Delicado personaje femenino que constituye una de las mejores creaciones de Conrad, Flora pasa por una azarosa existencia llena de soledad interior hasta alcanzar, no sin la intervención de la desgracia, el desvanecimiento de las tinieblas que ensombrecen su existencia.

El mono blanco

John Galsworthy

«El mono blanco» inicia la trilogía titulada «Una comedia moderna», continuación de la historia de los Forsyte, una gran familia de la época victoriana que, gracias a su previsión y constancia, logra desempeñar un importante papel en la sociedad sin abandonar sus prejuicios. En esta nueva novela todo gira en torno a Fleur, la hermosa y soñadora hija de Soames Forsyte, que después de su frustrado idilio con Jon fluctúa entre otros amores que la solicitan. Varias historias secundarias completan la trama argumental de este apasionante libro, en el que los lectores podrán conocer muchas de las incógnitas que quedaron planteadas en el último volumen de la famosa «Saga de los Forsyte».

Jude el oscuro

Thomas Hardy

En la peripecia de Jude Fawley –en el abandono de su mujer, en su renuncia forzosa a seguir estudios universitarios, en la relación ilícita, tortuosa y vagabunda que emprende con su prima Sue-, Thomas Hardy quiso basar «una fábula trágica» con el propósito de «mostrar que, como dice Diderot, la ley civil debería ser solo el enunciado de una ley natural». Sin embargo, esta personal ilustración del conflicto entre la ley y el instinto fue acogida con tanta saña y escándalo por sus contemporáneos que un obispo hasta llegó a quemarla públicamente. Jude el oscuro (1895) fue la primera novela que se atrevió a hablar a su época, por extenso y sin tapujos, de sexo, matrimonio y religión.

Mujeres sin pareja

George Gissing

Con Mujeres sin pareja (1893) George Gissing introduce un gran tema: la cuestión de la independencia de la mujer en todos sus ámbitos, en clave realista y con cierta dureza aunque con una óptica objetiva y moderna

Mary Barton

Elizabeth Gaskell

Una trama llena de situaciones límite, una escritura cultivada y puntillosa y unos personajes descritos con simpatía y vigor realzan el valor de esta novela. Por sus obligaciones como mujer de un pastor unitario, Elizabeth Gaskell hubo de conocer de primera mano las condiciones de vida de los obreros de Manchester y las consecuencias de la revolución Industrial. En un ambiente de tensión social, agravado por la pobreza y el desempleo, se inscribe la peripecia de una muchacha que coquetea con el apuesto hijo del patrono y desprecia al pretendiente que daría su vida por ella.

El corazón de las tinieblas

Joseph Conrad

El corazón de las tinieblas es una de las novelas más estremecedoras de todos los tiempos, además de una de las obras maestras del siglo XIX. El libro cuenta el viaje que el protagonista, Marlow, hace por un río del Congo en busca de Kurtz, un agente comercial que al parecer se ha vuelto loco, ya que cruza la débil línea de sombra que separa el bien del mal y se entrega con placer a las más terribles atrocidades.