Relatos cubanos

Silvia en N. Y.

Pedro Juan Gutiérrez

"El tipo, con su voz bronca, le dijo algo ininteligible y le sonó un par de galletazos por la cara que hicieron estremecer el cerebro de Silvia. El tipo quizás estaba drogado. Pegaba muy duro. Era mejor no enfurecerlo. No tenía preservativos. No le interesaban."

El cangrejo volador

Onelio Jorge Cardoso

Había una vez un cangrejito nuevo que estaba haciendo un hueco profundo en la tierra, cuando, sin más ni más, vino una paloma torcaza a darle conversación...

Aquella noche salieron los muertos

Lino Novás Calvo

¡Este capitán Amiana! Llevaba diez años allí. Había en el mundo algunas gentes que lo daban por muerto; gentes que lo habían conocido. No los demás, que no teníamos conocidos, gentes sin conocidos...
Cascada

Donde empieza el agua

Onelio Jorge Cardoso

El hombre iba descalzo sobre su canoa. Una vuelta de soga le anudaba la cintura y abajo, terminaba el pantalón como cortado a cuchillo. De la soga de arriba ascendía el torso desnudo y corpulento, inclinándose a uno y otro lado según de la parte que buscara apoyo en el fondo con la palanca que apretaba en sus manos terrosas...
Colinas azules

El menú del día

Náthaly Hernández Chávez

Cuento perteneciente al libro Las azules colinas de Europa, ganador del Premio David de Ciencia Ficción en 2021...
Juan Gil García

Angusola y los cuchillos

Lino Novás Calvo

Yo no debiera escribir este cuento. Es un abuso hablar de nuestros socios cuando, además, lo que a ellos les ha ocurrido pudiera ocurrirle fácilmente a uno mismo. Esto, sin embargo, puede decirse de cualquiera y, al fin y al cabo, la profesión vence a la ética. Éste es un cuento sin ética...
Caballo. Foto por Helena Lopes en Unsplash

Caballo

Onelio Jorge Cardoso

Desde potrico ya le dijo siempre: ¡caballo!, y así fue echando cuerpo con la palabra como un susto y una orden. De modo que cuando el alazán pudo llevar encima el hombre, se estremecía al oír su palabra: —¡Caballo! —y el animal vibraba del casco a la oreja; ¡brrr! hacía y el suelo trepidaba bajo sus patas...
Caballo blanco. Foto por Jeison Higuita en Unsplash

Caballito blanco

Onelio Jorge Cardoso

Era, primero un carrusel, o un niño primero y un carrusel después. Nunca se sabrá. La cosa es que el niño estaba enfermo de un mal de pie o de pierna que lo tenía impedido de caminar. Así pues, se pasaba el tiempo mirando por la ventana abierta dar vueltas al carrusel y oyendo su música alegre del otro lado de la calle...
Pájaros. Foto por Mehdi Sepehri en Unsplash

Cangrejos, golondrinas

José Lezama Lima

Eugenio Sofonisco, herrero, dedicaba la maña­na del domingo a las cobranzas del hierro traba­jado. Salía de la incesancia áurea de su fragua y entraba con distraída oblicuidad en la casa de los mayores del pueblo. No se podía saber si era grie­go o hijo de griegos...
Caballo. Foto por Helena Lopes en Unsplash

El caballo de coral

Onelio Jorge Cardoso

Éramos cuatro a bordo y vivíamos de pescar langostas. El Eumelia tenía un solo palo y cuando de noche un hombre llevaba entre las manos o las piernas el mango del timón, tres dormíamos hacinados en el oscuro castillo de proa y sintiendo cómo con los vaivenes del casco nos llegaba el agua sucia de la cala a lamernos los tobillos...
Salpicaduras de hielo. Foto por Mathew Schwartz en Unsplash

Resaca

Guillermo Cabrera Infante

Llegaron de detrás del dagame, proyectados de pronto contra la copa del árbol, extenuados, con el sol del mediodía encarnizado sobre sus cabezas pajizas y el polvo también pajizo ascendiendo desde la loma hasta diluirse en el aire, más allá de ellos. Eran dos...
Composición de Cuba, por Jules Pascin

El cuentero

Onelio Jorge Cardoso

"Una vez hubo un hombre por Mantua o por Sibanicú, que le nombraban Juan Candela y que era de pico fino para contar cosas..."
Habana, Cuba. Foto por Ban Yido en Unsplash

Balada de plomo y yerro

Guillermo Cabrera Infante

"El Buick, negro, acortó la marcha y rodó una o dos cuadras más, hasta parquear sin ruido bajo un laurel que ocultaba el farol de la esquina y su luz..."
Lo que sabemos y lo que somos

Belascoarán me la suda

Rodolfo Pérez Valero

Relato incluido en el volumen Lo que sabemos y lo que somos. Un festejo de la vida y la literatura de Paco Taibo II, publicado por la editorial Nitro Press, de México…
Peregrino en el camino de Santiago. Foto por Jorge Luis Ojeda Flota en Unsplash

El camino de Santiago

Alejo Carpentier

"Con dos tambores andaba Juan a lo largo del Escalda —el suyo, terciado en la cadera izquierda; al hombro el ganado a las cartas—, cuando le llamó la atención una nave, recién arrimada a la orilla, que acababa de atar gúmenas a las bitas..."
Arte Callejero, La habana

El encuentro

Jesús Díaz

"—Chino —te grito—. ¡Chino! ¿No me oyes? ¿No quieres oírme? Eso ya no te lo grito, sólo te lo pienso. No te lo grito porque sé —desde hace un rato— que no quieres oírme. Lo sé desde que me gritaste..."
Poker night. Foto por Michał Parzuchowski en Unsplash

Tute de reyes

Antonio Benítez Rojo

"Fue hace varios años, a mediados de diciembre, cuando conocí a Robledo. Iba a la bodega roja, a comprar unas nueces para el desayuno de Euclides, cuando noté que Villa Concha había sido ocupada: un automóvil se encontraba al otro lado de la reja en­mohecida; en el balcón, rodeado de hiedras, un hom­bre corpulento y canoso destupía su cachimba con gestos distraídos."
Antes de amancebarme con la enana zíngara contorsionista

Los pokemones del estío (una fantasía ensayística)

Alberto Garrandés

Relato perteneciente al volumen Antes de amancebarme con la enana zíngara contorsionista, publicado por Ediciones Primigenios…
Vicar's Close. Foto por Annie Spratt en Unsplash

Las puertas se abren a las tres

Guillermo Cabrera Infante

Arriba el sol era un hueco en el cielo por donde entraba el mediodía: el amarillo amarillo de los edificios pintados de amarillo y el blanco quemante de las aceras y el malva del asfalto y el negro de la pelambre de los gatos que dormían en los tejados y el azul de las niñas de los ojos de las niñas de azul...
Reunión en Cuba, por Jules Pascin

El traidor

Reinaldo Arenas

"¿Qué sabe usted de él? Qué sabe nadie... Ahora que Fidel Castro se cayó, lo tumbaron o se cansó, todo el mundo habla, todo el mundo puede hablar. El sistema ha cambiado otra vez. Ah, ahora todo el mundo es héroe. Ahora todo el mundo resulta que estaba en contra..."