Relatos infantiles

La Edad de Oro, relatos de José Martí

La Edad de Oro

José Martí

La Edad de Oro fue una revista mensual para los niños, del cubano José Martí. Mantiene su frescura, belleza y vigencia más de un siglo después, hablando a los niños en un lenguaje universal que no conoce tiempos ni distancias. La primera revista vio la luz en julio de 1889, durante la estancia de Martí en Nueva York para preparar la guerra que le daría la independencia a Cuba del colonialismo español, y en la que Martí perdería la vida. Realizando un esfuerzo sobrenatural entre tantas responsabilidades, Martí logró publicar 4 números de la revista.

La sirenita, un relato de Hans Christian Andersen

La sirenita

Hans Christian Andersen

Esta historia trata de tomar parte activa en el propio destino persiguiendo aquello que se anhela, aunque haya que sacrificar muchas cosas. Puede incluso llegarse a sacrificar tanto que uno acabe por impedirse a sí mismo conseguir lo anhelado. A la Sirenita le empuja la dulzura del enamoramiento, y su amor es tan fuerte que supera el miedo y el egoísmo. El cuento contiene momentos alegres, pero también oscuras sombras. La sirenita tiene 15 años cuando por primera vez se le permite nadar hasta la superficie. Allí desea conquistar el corazón de un príncipe y disfrutar una vida mejor, pero acaba por no pertenecer a ninguno de los dos mundos, así como Andersen nunca sintió que pertenecía a un lugar determinado.

Cuentos de hadas victorianos

AA.VV.

En este libro, joya exquisita de la literatura victoriana, encontrará el lector algunas de las más admirables historias que sobre hadas, duendes, gnomos y demás criaturas feéricas se han escrito. Son las hadas creaciones de la fantasía, pero también restos de las antiguas divinidades y, sobre todo, sustancias del alma venidas para dar nombre a las inquietudes de la infancia, esa edad misteriosa cuyos recuerdos agitan todavía el agua del espejo y mueven las cortinas del dormitorio. Se reúnen en esta antología obras de algunos de los más grandes autores de la era victoriana: John Ruskin, Lucy Lane Clifford, Mary de Morgan, Maggie Browne, Mark Lemon, George MacDonald y Christina Rossetti. Para ilustrar sus textos se han escogido imágenes de los mejores ilustradores de la época. En su introducción, Jonathan Cott estudia los cuentos desde una perspectiva histórica, explora sus dimensiones espirituales y psicológicas y afirma que fueron estos autores quienes lograron devolver a la literatura inglesa la sabiduría telúrica y animista que la tendencia dominante de la cultura victoriana se empeñaba en denostar.

La Reina de las Nieves

Hans Christian Andersen

Atención, que vamos a empezar. Cuando hayamos llegado al final de esta parte sabremos más que ahora; pues esta historia trata de un duende perverso, uno de los peores, ¡como que era el diablo en persona! Un día estaba de muy buen humor, pues había construido un espejo dotado de una curiosa propiedad…

El viento en los sauces

Kenneth Grahame

En 1908, en plena Edad Dorada de la literatura infantil inglesa, aparece El viento en los sauces. Recibida al principio con tibieza, la obra llevaba, cuarenta años después, más de cien ediciones publicadas: se había convertido en un clásico popular. El río donde viven Topo, Ratón, Tejón, Sapo, las nutrias y los demás habitantes de este «nuncajamás» es una Arcadia tranquila, fuera del espacio y el tiempo, donde animales humanizados —en el más noble sentido del término— conviven apaciblemente. Más allá, el Bosque Salvaje, peligroso pero bello y nada ajeno a los habitantes de la Orilla del Río, y, aún más lejos, el Ancho Mundo, al que es mejor no asomarse. Grahame nos cuenta, con gracia y gran lirismo, las idas y vueltas de Topo, Ratón y Tejón, las locuras de Sapo y los avatares aventureros pero cotidianos que todos ellos corren.

El gigante egoísta

Oscar Wilde

Cada tarde, a la salida de la escuela, los niños se iban a jugar al jardín del Gigante. Era un jardín amplio y hermoso, con arbustos de flores y cubierto de césped verde y suave. Por aquí y por allá, entre la hierba, se abrían flores luminosas como estrellas, y había doce albaricoqueros que durante la Primavera se cubrían con delicadas flores color rosa y nácar, y al llegar el Otoño se cargaban de ricos frutos aterciopelados…

El traje nuevo del Emperador

Hans Christian Andersen

Hace muchos años había un Emperador tan aficionado a los trajes nuevos, que gastaba todas sus rentas en vestir con la máxima elegancia. No se interesaba por sus soldados ni por el teatro, ni le gustaba salir de paseo por el campo, a menos que fuera para lucir sus trajes nuevos…